Despertarse en medio de la noche con una fuerte sensación de hambre es una experiencia más común de lo que parece y puede tener diversas explicaciones, que van desde hábitos diarios hasta trastornos de la alimentación y del sueño, advierten especialistas.
Uno de los factores clave es el ritmo circadiano, el reloj biológico que regula los ciclos de sueño y vigilia según la luz y la oscuridad. Este ritmo influye en la liberación de hormonas relacionadas con el apetito.
¿Por qué despertarse con hambre durante la noche puede estar relacionado con el ritmo circadiano?
De acuerdo con estudios, las personas suelen sentir más hambre al anochecer y menos por la mañana. Sin embargo, cuando el hambre interrumpe el sueño, pueden existir causas adicionales:
Te podría interesar
No comer lo suficiente durante el día
Una de las razones más frecuentes es un consumo insuficiente de calorías. Las Pautas Alimentarias para los Estadounidenses 2020-2025 señalan que las mujeres adultas de 19 a 39 años necesitan entre 1,800 y 2,400 calorías diarias, mientras que los hombres del mismo grupo requieren entre 2,400 y 3,000, dependiendo de su nivel de actividad.
En edades de 31 a 59 años, estas cifras suelen ser ligeramente menores. No cubrir estas necesidades puede llevar al cuerpo a “reclamar” energía durante la noche.
Te podría interesar
Cambios en el ejercicio
El aumento o modificación de la actividad física también puede influir. El ejercicio consume más energía que otras actividades cotidianas y si no se compensa con una mayor ingesta calórica, el resultado puede ser despertarse con hambre, incluso cuando no se percibe un cambio drástico en la rutina.
Falta de sueño
Dormir menos de lo necesario es otro factor relevante. Un artículo publicado en 2023 señala que la alteración de los patrones de sueño puede incrementar el apetito, favoreciendo despertares nocturnos acompañados de hambre.
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades recomiendan al menos siete horas de sueño por noche para mantener una buena salud.
Síndrome de alimentación nocturna
Cuando una persona come lo suficiente durante el día y duerme adecuadamente, pero aun así se despierta repetidamente con la necesidad de comer, podría tratarse del síndrome de alimentación nocturna, incluido dentro de la categoría de Otros Trastornos de la Alimentación o de la Ingesta Especificados.
Según la Asociación Nacional de Trastornos Alimentarios, este es un trastorno grave y relativamente frecuente. Una revisión de estudios de 2023 destaca que la investigación continúa, aunque ya existe evidencia clínica de que tratamientos como la terapia cognitivo-conductual, ciertos antidepresivos, la relajación muscular progresiva combinada con ejercicio y la terapia de luz brillante pueden ayudar a reducir los síntomas.
¿Qué medidas recomiendan los especialistas para evitar despertarse con hambre durante la noche?
Los especialistas recomiendan un enfoque gradual. Controlar la ingesta calórica diaria, ajustar el horario de la cena, mantener una rutina de ejercicio equilibrada y priorizar el descanso nocturno pueden marcar la diferencia. Si el problema persiste, consultar a un médico es fundamental.
Aunque sentimientos de vergüenza o culpa pueden dificultar la búsqueda de ayuda, los expertos subrayan que una comunicación honesta con el personal de salud es clave. En casos de diagnóstico de síndrome de alimentación nocturna, el tratamiento suele ser multidisciplinario, con la participación de especialistas en salud mental, medicina interna y otras áreas, para abordar de manera integral este problema que afecta tanto al descanso como a la calidad de vida.
