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Galilea Montijo rompe el silencio sobre la cirugía estetica que le cambio la cara: "La he pasado muy

Durante su participación en el pódcast "Bajo la Piel", Gali confesó que lo que inició como un deseo de refrescar su imagen terminó en una pesadilla física y emocional que puso en riesgo su carrera televisiva.

Galilea Montijo rompe el silencio sobre la cirugía estetica que le cambio la cara
Galilea Montijo rompe el silencio sobre la cirugía estetica que le cambio la caraCréditos: Cuarto Oscuro, Canva Pro
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En una revelación sin precedentes que ha sacudido al mundo del espectáculo, la famosa conductora Galilea Montijo ha decidido hablar por primera vez y con lujo de detalle sobre el calvario que vivió tras someterse a una intervención estética a principios de este año.

Durante su participación en el pódcast "Bajo la Piel", conducido por la doctora Marimar Guerra, Gali confesó que lo que inició como un deseo de refrescar su imagen terminó en una pesadilla física y emocional que puso en riesgo su carrera televisiva.

La presentadora de "Hoy" y "La Casa de los Famosos" admitió haber pasado meses de profundo dolor, no solo por las complicaciones médicas, sino por el escrutinio público y las burlas en redes sociales. "La he pasado muy mal por una cuestión médica más que estética", enfatizó al describir cómo su rostro dejó de responderle frente a las cámaras.

¿Qué cirugía se hizo Galilea Montijo? Los detalles de la intervención

El proceso comenzó en febrero de 2026, cuando Galilea buscaba un efecto de mirada levantada (foxy eyes) que había visto en tendencias internacionales.

A pesar de que su doctora de cabecera, Marimar Guerra, le recomendó no realizarse el procedimiento quirúrgico, la conductora decidió acudir con un cirujano plástico certificado.

La operación consistió en elevar la ceja y realizar una intervención en la zona del cuello para perfilar el contorno glandular. Aunque el especialista le prometió una recuperación de apenas tres semanas, la realidad fue drásticamente distinta.

Durante el procedimiento, se tocó accidentalmente un nervio, lo que desencadenó una inflamación severa y la pérdida de control de sus gesticulaciones.

Quemaduras de tercer grado y pérdida de control facial

Uno de los momentos más críticos ocurrió cuando, ante la falta de desinflamación, el equipo médico del cirujano le prescribió un líquido tópico. Al aplicárselo, Gali sintió un ardor insoportable que resultó en quemaduras de segundo y tercer grado en el área del cuello.

Esta lesión agravó la situación, provocando una contractura severa que desplazó su boca y afectó el drenaje linfático de su ojo. "Cuando siento que yo no puedo controlar mi boca ni mi ojo, para los memes es maravilloso, pero a mí me daba muchísimo dolor", relató conmovida.

La falta de respuesta oportuna por parte del cirujano responsable la llevó a buscar ayuda, recurriendo nuevamente a la doctora Guerra para iniciar un tratamiento de rescate con células madre y tecnología avanzada.

Impacto emocional: "Pensé que ya no trabajaría en televisión"

La gravedad de las secuelas llevó a Galilea Montijo a cuestionar su futuro profesional. Al verse al espejo y no reconocer su propia mirada, la conductora enfrentó una crisis de identidad. "Yo dije: ‘Ya no voy a trabajar en televisión’. Me cambió la cara, me cambió la mirada. ¿Qué me hizo? Yo no soy esta", confesó durante la entrevista.

A pesar del dolor crónico y la asimetría facial, Galilea no faltó ni un solo día a su trabajo, ocultando tras el maquillaje y la iluminación de los foros una realidad que la atormentaba.

La presentadora criticó duramente la falta de empatía de otros profesionales de la salud y creadores de contenido que utilizaron su imagen para generar memes y diagnósticos falsos sin conocer su historial clínico.

¿Cuál es el estado actual del rostro de Galilea Montijo?

Actualmente, tras meses de fisioterapia especializada iniciada en Barcelona y continuada en México con equipo tecnológico de vanguardia, Galilea estima que su rostro se encuentra recuperado en un 90%.

El tratamiento se enfocó en descontracturar el cuello y rehabilitar el sistema nervioso periférico del rostro, permitiéndole recuperar su sonrisa y expresión natural.

A pesar de esta traumática experiencia, Gali asegura que sigue siendo pro-cirugías, pero con una perspectiva renovada sobre la ética médica.

Su mensaje final para quienes buscan mejorar su apariencia es claro: investigar profundamente la trayectoria del especialista y priorizar un envejecimiento digno y saludable.