La Mejormanía

Sonido Rumba Caliente: La historia del Chaparrito del Sabor que conquistó el Poniente de la CDMX

Conoce el origen de Sonido Rumba Caliente, su lucha, legado y como puso a bailar al poniente de la CDMX. 
jueves, 24 de julio de 2025 · 08:41

La cultura sonidera tiene sus pilares, y uno de ellos es sin duda Lucio Zárate, el icónico creador de Sonido Rumba Caliente. En una entrevista exclusiva con Adrián Sierra “La Bomba” para La Mejormanía de La Mejor, se destapa la inspiradora historia de un hombre que desde Tacubaya transformó su pasión por la música en una revolución tropical.

El inicio de una leyenda: Sonido Rumba Caliente

Lucio Zárate no comenzó arriba de un escenario, sino a un costado del tocadiscos de su padre. Aunque no era sonidero de tiempo completo, su papá tenía dos bocinas y una profunda afición por la música tropical. Los domingos, mientras los baflecitos ambientaban el barrio, Lucio se empapaba de los clásicos de la Sonora Dinamita, Mickey Laure y Sonora Santanera. Así comenzó todo.

“Mi papá me decía: ‘Pásame este disco’, y yo ahí aprendí qué le gustaba a la gente. Desde niño supe que eso era lo mío”, confesó el ahora consagrado “Chaparrito del Sabor”.

Del chalán al protagonista: los humildes comienzos

Antes de que existiera Rumba Caliente, Lucio fue chalán de otros sonidos como Disneylandia, Diablito del Barrio y Sonido Marisol. Fue ayudante, cargador y aprendiz. Pero fue justo ahí donde se enamoró del ambiente sonidero: las tardeadas, los flyers, la instalación, el micrófono. Cada paso le enseñó lo que hoy lo convierte en un referente.

“Aprendí desde cómo bajar la luz, cómo conectar el regulador, hasta cómo no cruzarte con los grandes si no has recorrido el camino”, comentó con humildad.

¿Cómo nació Sonido Rumba Caliente?

Después de años de experiencia, llegó el momento de tener su propio concepto. Lucio empezó vendiendo discos, y en un giro del destino, uno de sus empleadores lo pagó con equipo de sonido. A partir de ahí, compró un ropero, un par de trompetas, una twittera… y nació Sonido Rumba Caliente.

“Yo soñaba con hacer algo diferente. No tenía carro, pero agarraba mi bolsita de mandado, mi cal y me iba a pintar bardas. Así nació el nombre de Rumba Caliente en las calles de Tacubaya”, relató.

Sonido Rumba Caliente asegura que la innovación, estilo y resistencia fueron las claves del éxito

Mientras muchos cambiaban al CD y más tarde al USB, Lucio se aferró al vinil. Su conocimiento musical y amor por los discos le permitió ofrecer un estilo único, mezclando peruanas, ecuatorianas, salsas bravas y sonidos que en su tiempo eran ignorados.

“Siempre fuimos locos por la música diferente. Tocábamos peruanas cuando nadie las quería. Hoy todos lo hacen, pero nosotros ya lo bailábamos desde antes.”

Además, la locución fue un elemento clave. Lucio creó su propio estilo: escribía frases, las ensayaba y poco a poco fue afinando esa voz inconfundible que ahora llena pistas y corazones.

Durante la entrevista, Lucio fue claro: el respeto a los pioneros es esencial en el mundo sonidero. "No puedes aparecer arriba en el cartel sin haber recorrido el camino", afirmó. Y aunque reconoce que cada quien busca su lugar, también advierte: “Cuando el éxito llega rápido, también se va rápido”.

El sonido que comenzó con eventos escolares y bailes callejeros, hoy es parte del circuito más importante del país. Su estilo, su pasión y su entrega lo han colocado como una institución del movimiento sonidero en México.

La historia de Rumba Caliente es la prueba de que los sueños, cuando se trabajan con disciplina, humildad y creatividad, pueden prender la rumba donde menos te imaginas.