¿Sabías que muchas de las bebidas saborizadas que consumes habitualmente podrían dañar la salud de tus hijos? La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) ha alertado sobre los riesgos de estas bebidas, que pueden contribuir a la obesidad, diabetes y enfermedades cardiovasculares desde la infancia.
En su más reciente estudio del mes de abril, Profeco analizó varios productos, entre jugos y bebidas saborizadas, y determinó cuáles debes evitar en la dieta de los menores. Aquí te decimos cuáles son y por qué.
¿Por qué son peligrosas las bebidas saborizadas para los niños?
El principal problema de estas bebidas radica en su alto contenido de azúcares añadidos y edulcorantes artificiales. Una sola porción de muchos de estos productos puede contener más del 100% de la ingesta diaria recomendada de azúcar para un niño.
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Por su parte, la OMS ha relacionado el consumo habitual de estas sustancias con el desarrollo de enfermedades y problemas cardiovasculares. Además, los edulcorantes como la sucralosa y el acesulfame K, alteran la microbiota intestinal y modifican la percepción del dulce, creando una dependencia a sabores intensamente edulcorados.
Estas bebidas, aunque parecen inofensivas, suelen contener:
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- Altos niveles de azúcares añadidos.
- Edulcorantes artificiales.
- Aditivos que alteran el metabolismo y la microbiota intestinal.
¿Cuáles son las bebidas saborizadas que Profeco no recomienda?
En su estudio, Profeco evaluó 51 productos, divididos en:
- 12 jugos
- 14 bebidas sabor fruta
- 18 bebidas con fruta
- 7 bebidas sabor soya y fruta
En cuanto a las bebidas saborizadas que la Profeco desaprobó por contener edulcorantes como sucralosa, acesulfame potásico, acesulfame k y stevia, las cuales son sumamente dañinas para los niños, son:
- Del Valle
- Jumex Florida 7
- Vigor Mini
- Frutsi del Valle
- Ades
- Ciel Mini del Valle
- Friko
- Pau Pau Jumex
¿Qué recomienda la Profeco para el consumo de los niños?
Frente a esta situación, los especialistas recomiendan optar por opciones naturales y menos procesadas, como el agua simple, la cual sigue siendo la mejor alternativa para mantener hidratados a los niños.
Para variar su consumo, se pueden preparar aguas frescas con fruta natural sin añadir azúcar, o bien ofrecer licuados hechos en casa con fruta fresca y leche. Es importante destacar que incluso los jugos naturales, aunque más saludables que sus versiones industrializadas, deben consumirse con moderación debido a su concentración de fructosa natural.
Las bebidas saborizadas no son inocuas y su consumo frecuente puede perjudicar la salud de tus hijos. Profeco y la OMS recomiendan evitarlas o limitarlas a ocasiones especiales.